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viernes, 22 de octubre de 2021

¿Conoces porque se cree que el xolo es el guía por el reino del Mictlán?

Xolo; un amigo en esta y la otra vida, una palabra nahuatl y un dios

"Desprenderse de nuestras mortales pieles
purificando el tonalli
al cruce del río,
para seguir la senda
en la casa de la flecha.
Limpiando las cenizas de nuestro rostro
en el lugar de los perros;
no es Caronte sino xolo
¡Oh! Mi noble amigo
de pelo bermejo."

Con este poema llamado Itzcuin, de Marco A. Fierro, les damos la bienvenida a esta segunda parte del tema Xoloitzcuintli.

Los perros en la época prehispánica

En la época prehispánica los perros ocuparon un destacado lugar en la vida de las personas; no solo se trataba de un animal de compañía presente en la cotidianidad con el cual formaban relaciones estrechas, también era una figura muy importante dentro de la cosmogonía de algunos pueblos mesoamericanos.

En estos pueblos existían diferentes tipos de perros nativos, entre ellos destaca la presencia de los Xoloitzcuintli o Xoloitzcuintles o simplemente xolos como algunos los llaman. Para los mexicas el Xoloitzcuintle era sagrado, al grado de adorarlo en muchas de sus representaciones esculturales y pictográficas.

El Xoloitzcuintle

El Xoloitzcuintle para los mexicas y otras culturas nahuas era especial pues podía proteger a los vivos y ahuyentar los malos espíritus. También tenía su papel importante en la medicina tradicional, se acostumbraba a presionar la piel del Xolo sobre alguna zona con dolor para que desapareciera.

Sobre todos estos atributos, por lo que más destaca y se le reconoce, es por ser guía para los difuntos por el reino del Mictlán. Así las personas tenían que cuidar a los perros en vida y cuando morían, eran sacrificados y enterrados con sus dueños para que los guiaran en su último viaje y si alguien trataba mal a uno de estos perros ningún Xoloitzcuintle lo guiaría en su viaje y el dios Xólotl no lo recibiría en el inframundo, de esta manera jamás podría entrar al reino de los muertos y vagaría eternamente.

¿Por qué se cree que el Xoloitzcuintle es el guía del más allá?

La creencia de que los xolos tiene esta capacidad de guiar las almas a través del Mictlán, deriva del mito de la creación del Quinto Sol. Retomando un poco de esta historia; Cuando Quetzalcóatl bajo al Mictlán por los huesos sagrados o de la vida, este no lo hizo solo, gracias a que Xólotl lo acompaño y guio por el inhóspito lugar, lograron obtener los huesos de la vida y regresar. Posteriormente Xólotl con una astilla de los huesos de la vida crearía un perro y lo obsequiaría al hombre. Así nace el Xoloitzcuintle.

Como vemos, este magnífico animal fue un regalo de los dioses para el hombre, o mejor dicho fue un regalo del dios Xólotl.

Xólotl y el Xoloitzcuintle

El Xoloitzcuintle es la palabra en español para Xoloitzcuintli, la cual viene de vocablo náhuatl, formada por dos palabras de forma aglutinada “Xólotl”, que podemos darle el significado o la interpretación “Monstruo” e “iztcuintli” < perro >. A diferencia del español, el náhuatl es una lengua metafórica, esto quiere decir que las palabras no adquieren un sentido literal, sino metafórico o representativo. Por lo que decir, que Xoloitzcuintle es “perro monstruo” o “monstruoso”, no es correcto, pero tampoco erróneo.

Ya que la palabra Xólotl deriva del mismo nombre del dios Xólotl y adquiere esta inter operación a partir de su connotación a la <deformidad> y/o, <monstruosidad> entendido como algo fuera de lo normal, pero esto no quiere decir que sea algo malo o negativo.

¿Quién es Xólotl?

Xólotl es el hermano gemelo y antagónico de Quetzalcóatl, a Quetzalcóatl se le conoce como “estrella del alba o de la mañana” y a Xólotl como “estrella vespertina o de la tarde”, se les conoce así porque ambos son la representación del planeta Venus.

“Estrella de la maña “, es una denominación popular para referirse al planeta Venus, cuando es visible en el cielo al amanecer. Y "Estrella de la tarde" es para referirse a la visión de Venus al atardecer.

Por ello se dice que Xólotl es quien acompaña al sol en el ocaso, en su recorrido por el inframundo hasta que vuelve a salir, al amanecer, justo como hizo con su hermano gemelo, tarea que pasa a los Xoloitzcuintles con el alma de las personas. De estas historias es que a Xólotl se le relacione con el inframundo y a la muerte.

Por ello si Quetzalcóatl representa lo bello, Xólotl representa las ideas contrarias; lo feo y lo monstruoso, la deformidad. Incluso Xólotl siempre fue representado como perro negro, Siendo así que su creación, el Xoloitzcuintle fuese su representación directa.

Xólotl también era una palabra para designar las características físicas o personas que eran consideradas “anormales”, como las personas con jorobas, de estatura baja y los gemelos, por ello fue reconocido como el patrono de todos estos y sobre todo fue la deidad de los gemelos y se relacionó con lo doble; como el “texólotl” < mano de molcajete de doble extremo >, el “mexólotl” < maguey de doble penca> y el “Xólotl” < maíz de dos cañas >.

Xólotl llegó a adoptar muchas formas, aludiendo a su habilidad de transformación y junto a su significado de oscuridad e inframundo, por ello era patrón de los brujos y probablemente de aquí surgen los nahuales, brujos con la capacidad de transformarse en animales (nahualismo), principalmente en perro.

Como se señaló antes Xólotl llegó a adoptar múltiples formas, varias de ellas en animales; una de sus transfiguraciones es el “huexólotl” o guajolote; por eso la carne de esta ave era alimento sagrado, al igual que la de su advocación acuática del dios, el “Axolotl” o ajolote. Cabe mencionar que la carne del Xoloitzcuintle también se consideró sagrada como alimento.

De hecho, los perros eran un alimento común entre los pobladores, el Xolo tenían una connotación sagrada y se consumía en ceremonias específicas, en estos rituales los perros sustituían al hombre, debido a que “es el animal por excelencia del hombre, y por tanto puede representarlo ante los dioses”. Esto es lo que se creía.

Como vemos a Xólotl se le relaciona con la muerte, la oscuridad, lo doble, el inframundo y las trasformaciones, así mismo es el patrón de los gemelos, los brujos. También falta mencionar que se le asocia al movimiento y se le considera el dios del juego de pelota y que significó la lucha de los astros en el cielo nocturno, representado la lucha de las fuerzas sagradas opuestas; Sol y Luna.

Los perros y la mitología

La manifestación de criaturas y deidades similares o parecido entre las diferentes culturas, no son la única semejanza, ya que muchas de tiene su propio concepto de la muerte y el paso a la otra vida. Cada una le ha dado su explicación de acuerdo con sus creencias, así tenemos a Anubis en la mitología egipcia y en la griega se encuentra Caronte y Xólotl en la mexica, por mencionar algunas.

Xolo, Caronte y Anubis

Caronte era el barquero de Hades, a cuyo reino se dirigían los espíritus después de fallecer, del cual Cerberos, un perro gigante de tres cabezas, era el guardián. Caronte se encargaba de guiar las sombras errantes de los difuntos recientes de un lado a otro del río Aqueronte si tenían una moneda para pagar el viaje, razón por la cual en la antigua Grecia los cadáveres se enterraban con una moneda bajo la lengua, aquellos que no podían pagar tenían que vagar cien años por las riberas pasado ese tiempo Caronte accedía a portearlos sin pagar.

El dios Anubis es el guardián y gobernador absoluto de las puertas, o el principio, del inframundo. Anubis, según los egipcios, tenía la importante misión de supervisar el embalsamiento y la momificación de los difuntos. Por eso, los sacerdotes que se encargaban de este proceso de purificación de los cuerpos, lo llevaban a cabo en tiendas o áreas llamadas “sala del dios Anubis”, donde utilizaban máscaras con el rostro de este dios. En esas ceremonias donde preparaban el cuerpo de los muertos, se llevaba a cabo el pesaje de los órganos. Entonces, de acuerdo con el Libro de los Muertos, cuando era turno de pesar el corazón, el mismo dios Anubis determinaba si el individuo era digno de acceder a la vida eterna. De este modo, Anubis tenía el poder de decidir el destino de las almas.

¿Y el xolo?

Tanto Anubis, en la mitología egipcia; como Xólotl en la mexica, eran la representación de un dios asociado a la muerte, que ayudaban a las almas de los difuntos a cruzar “al otro mundo”. De igual modo, su imagen era sumamente similar, pues consistía en la figura de perro, en caso de Anubis, solamente era la cabeza, pero muy parecidos, ambos cuentan con orejas puntiagudas y hocico alargado, así como con un cuerpo de piel oscura y sin pelo.

Si bien Caronte, no es una deidad ni criatura, sino una persona, no podemos negar que tiene una tarea muy parecida; la de cruzar las almas a través del río en la tierra de los muertos. Así mismo, la tradición de poner una moneda bajo la lengua del difunto se parece al rito mortuorio de los mexicas, quienes ponían una piedra de jade en la boca, la cual era dejada como ofrenda en el séptimo nivel del Mictlán.

El perro no solo está en el origen del hombre, sino también en el fin, pues es el ser encargado de guiar el espíritu del muerto hasta el inframundo. Fue tal su valor que llegó a ser adorado y personificado como un dios, en esta y muchas otras culturas.

viernes, 15 de octubre de 2021

Compañero y amigo, en la vida y la muerte; El Xoloitzcuintle

¿Conoces la leyenda del Xoloitzcuintle?

“In itzcuintli”

In ihcuac zan ye nocel,
nican, notech ca notzcuin.
Ompa, in can ye mihtoa,
Quenonamican,
¿azo notech,
ompa ye notzcuin?

Aprovechando que se acerca el día de muertos, una de las celebraciones más populares y quizá de las más importantes, donde la muerte no es muerte sino vida y celebración, pero también es respeto a la misma y tradición, queremos hablarte de una mítica pero real criatura asociada a estas creencias y esta etapa de la existencia.

Hay quienes le llaman el mejor amigo del hombre, y seguramente lo es, pues nos acompaña toda una vida e incluso más allá, así es, no referimos a “el perro” bueno, pero no a cualquier perro, este es uno muy especial, el “Xoloitzcuintli” o “Xoloitzcuintle”.

El Xoloitzcuintle es el guía espiritual de las personas, mejor dicho sus almas, y es quien se encarga de guiar a estas por los andes del "Mictlán" y de sus señores. Su historia en el jardín mítico tiene que ver con dos mitologías que giran en torno a este hermoso animal.

Las historias formadas bajo los cielos estrellados muchas noches atrás, cuentan que al inicio había dos dioses que eran hermanos gemelos y que encarnaban un rostro antagónico, ya que juntos son "Tlahuizcalpantecuhtli"; la representación personificada del planeta Venus en su tránsito frente al Sol.

El primero de ellos, Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, es la “estrella de la mañana” y representa la salida del sol y su acompañamiento durante el día, también representaba la vida y el conocimiento; su parte antagónica, Xolotl quien es la “estrella de la tarde”, representa el ocaso y es el responsable de conducir al sol por el inframundo, es decir, acompañarlo en su recorrido cotidiano por el reino de la muerte.

La creación de los hombre en el Quinto Sol; Xolotl y Quetzalcoatl

Durante la creación del quinto sol, después de varios intentos para dar vida a los hombres, los dioses se dieron cuenta de que había que descender al Mictlán y obtener los huesos sagrados de los ancestros. Estos eran los huesos de las personas que vivieron en los tiempos anteriores, en los soles pasados y a partir de los cuales se crearía a las mujeres y hombres del Quinto Sol que iluminarían el mundo actual, es decir en el que tú y yo vivimos.

Por ello Quetzalcóatl descendió al lugar dominado por Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, señor y señora del lugar de los muertos. Para rescatar aquellas osamentas. Xólotl sin temer, acompañó a Quetzalcóatl en su recorrido por el Mictlán, justo como acompaña al sol en el ocaso. Se dice que Quetzalcóatl obtuvo los hueso y en el regreso cayó, rompiendo los huesos y por ello la humanidad es de diferentes tamaños; unos más chicos y otros más grandes.

La creación del perro, El Xoloitzcuintli

La segunda parte de nuestra historia comienza aquí. Después que los hermanos regresaran del Mictlán. Se dice que, a partir de una astilla de los “Huesos de la Vida”, Xólotl creó al perro. Y este al ver lo especial de su creación, decidió obsequiar el xoloitzcuintle al hombre.

El dios les explicó…que en vida tenían que cuidar bien de este perro ya que el día que su muriesen, el Xoloitzcuintle se encargaría de ayudar y guiar el alma a través del Mictlán o lugar de los muertos. Por eso se dice que, si tratas mal a un perro o aun xolo, este te desconocerá y se negaría a ayudarte a cruzar los ríos del Mictlán. Por lo cual perecerías y jamás podrías entrar al reino de los muertos.

El Xoloitzcuintli y el Mictlán 

Aquellos que morían de muerte natural, sin importar su rango llegaban a Mictlán. El Mictlán es el nivel inferior del inframundo y para llegar a él debes de aventurarte por un largo camino a través de nueve peligrosos niveles, ordenados verticalmente y de forma descendente, sobre el que tienes que recorre durante cuatro años para liberar el tonalliel alma” y comprobarle a las deidades del inframundo, que con su presencia anuncian el final del viaje y que tu alma era digna de ser protegida por ellos.

También se dice que en este largo y doloroso recorrido el tonali de las personas podía regresara una vez con su familias, al mundo terrenal y se fortalecía, de aquí nace la carencia del día de muertos o bueno parte de sus orígenes. 

Después de que una persona fallecía, para pasar al Mictlán, se llevaba a cabo una serie de rituales; uno de esto era sacrificar a uno xolo para enterrarlo en la tumba junto a su dueño. Así Posteriormente, la persona despertaría a la orilla de un rió, la cual sería la primera prueba, el primero de los nueve niveles a superar para poder llegar al Mictlán y obtener el descanso eterno.

Primer nivel Chiconahuapan, también llamado Itzcuintlan o “el lugar de los perros”. En este sitio es donde el difunto despertaba. Aquí se encontraba un caudaloso y profundo río que debía ser cruzado por la persona, para ello necesitaría la ayuda de un xoloitzcuintle, aquel que lo acompañó en el mundo terrenal y si la persona había tratado bien al perro cuando se encontraba con vida, el Xolo gustoso, tomaría el alma, la pondría sobre su lomo y la llevaría a salvo hasta el otro lado y lo guiando en su último viaje.

Según algunas historias, dicen que el xoloitzcuintle debía ser totalmente negro, ya que si presentaba manchas en su cuerpo quería decir que es perro ya había servido al alma de otro difunto.Aunque otros también afirman, que el xoloitzcuintle debe ser pardusco, pues si era de un color negro muy intenso, era indicio que ya se había metido varias veces en los ríos, por el contrario, si era de tonos muy claros el perro era muy joven y aun no estaba listo para la tarea de ayudar y guiar las almas.

Esta es la historia de xoloitzcuintle, un magnífico animal que no solo te cuida y protege en vida sino también en el más allá.

“El perro”

Cuando estoy solo,
junto a mí, aquí está mi perro.
Allá, donde dicen
que de algún modo se existe,
¿acaso junto a mí
estará allá mi perro?

Poema rescatado por Miguel León Portilla